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El Nuevo Día y el Puerto Rico Daily Sun publicaron hoy entrevistas con el recién nombrado Secretario de Hacienda de la Administración Fortuño, Juan Carlos Puig, en las que presenta números que contradicen las conclusiones del Informe Final del Consejo Asesor de Reconstrucción Económica y Fiscal (CAREF).  En resumen, el Secretario apunta a que la cantidad de las deudas con los suplidores no era de $750 millones, sino de $560 millones, una diferencia de casi $200 millones. 

La cita, de la entrevista publicada en la página 5 del Puerto Rico Daily Sun de hoy, lee textualmente:

Puig acknowledged that only $560 million of the $730 million owed to suppliers was actually delinquent.  The other $180 million came due in January, he said.  The governor’s advisory council had put this debt at $750 million.

En otras palabras, la cantidad adeudada y ya atrasada en pagos a los suplidores, a diciembre de 2008, en realidad era de $560 millones.  La cifra sobrestimada que proveyó el CAREF incluía pagos corrientes a suplidores que vencían en el mes de enero y que por definición no podían estar ya atrasados pues no eran todavía cobrables.

Por otro lado, toda esta información que ha salido a relucir confirma los errores metodológicos del CAREF.  En un principio, ante el poco detalle incluido en el Informe Final que sustentara las conclusiones del CAREF, no se estaba claro en cuanto a la procedencia de las deudas que alegadamente sumaban $750 millones.  El CAREF sumó esta cantidad, señalada con la flecha azul en la gráfica reproducida abajo, a la cifra total del déficit presupuestario, señalada con la flecha roja.

Fuente: Página 13 del Informe al Gobernador de Puerto Rico sobre Reconstrucción Fiscal

Fuente: Página 13 del Informe al Gobernador de Puerto Rico sobre Reconstrucción Fiscal, http://www.fortaleza.gobierno.pr/CAREF-Informe%20Fiscal.pdf

Sin embargo, al revelarse que la cantidad citada de $750 millones era en realidad de pagos retenidos por el Departamento de Hacienda ante la falta de efectivo, se confirma el error del CAREF.  Para poder imprimir un cheque, Hacienda requiere que haya una cantidad presupuestada contra la cual se pueda girar.  O sea, se requiere una autorización legislativa para gastar.  Para que el Departamento pudiese imprimir y retener los cheques, todos tenían que estar respaldados por una cuenta legalmente presupuestada. La retención no respondía a que no se haya presupuestado el pago sino a que no había el efectivo para poder cumplir con las obligaciones debidamente presupuestadas.  Si estas cantidades no hubiesen estado presupuestadas, el Secretario de Hacienda actual estaría actuando contrario al derecho ya que estaría desembolsando fondos públicos sin autorización legal.  Siendo cantidades presupuestadas, es un contrasentido decir que debe sumarse como parte del déficit presupuestario pues no representan un gasto adicional a lo que ya se había presupuestado gastar durante el año fiscal 2008-09.

Dicho esto, resulta obvio, nuevamente, que el CAREF confundió y mezcló términos tales como el déficit presupuestario y el de efectivo, produciendo así una cifra de déficit sobrestimada.  Por otro lado, el hecho que de por sí hayan inflado la cifra de los cheques retenidos en unos $200 millones, según revela el actual Secretario de Hacienda, mina aún más el valor y la credibilidad del Informe Final.

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